R & P

Para los que quieren jugar al rol y punto

6. Libérate del rol clásico

¿Puede una filosofía marcial con más de medio siglo ser de utilidad para analizar el panorama actual de los juegos de rol y, más importante, ayudarnos a encontrar nuestro camino personal? ¡Comprobémoslo!


Un artículo fundacional

En 1971, un artista marcial de origen chino, licenciado en Filosofía por la Universidad de Washington y futura estrella de Hollywood, escribió un artículo en una revista llamada “Cinturón Negro” que causó conmoción por lo avanzado de su mensaje y la ruptura que suponía con la hasta entonces intocable tradición.

Este artículo comenzaba así…

Yo soy el primero en admitir que cualquier intento de cristalizar el Jeet Kune Do en un artículo escrito no es tarea fácil. Quizás para evitar una “cosa”, de un “proceso”. No he escrito hasta ahora personalmente un artículo sobre JKD. De hecho, es difícil explicar lo que es Jeet Kune Do, aunque puede ser más fácil de explicar lo que no es.

[…]

Espero que mis camaradas en las artes marciales vayan a leer los siguientes párrafos con una mente abierta dejando todas las cargas de opiniones preconcebidas y conclusiones detrás. Este acto, por cierto, tiene en sí el poder liberador. Después de todo, la utilidad de la taza está en su vacuidad.

El artículo, titulado “Libérate del Kárate clásico“, fue el golpe en la mesa con la que un joven Bruce Lee de 31 años vino a sacudir toda la escena de las artes marciales. Una declaración de intenciones cuyos ecos de realización personal y autoconocimiento todavía se pueden sentir en muchas facetas artísticas.

De manera muy resumida, Bruce Lee quiso superar la tradicional y rígida clasificación de estilos marciales (que distinguían, por ejemplo, entre orientales y occidentales, o chinos y japoneses) y la oposición derivada de la misma (Judo versus Kárate o Kung-fu versus Boxeo). Para Bruce Lee, no había nada como un “arte marcial chino”, simplemente había estilos que habían sido fundados por una persona y luego se codificaban de manera que nadie podía salirse del canon establecido. Bruce consideraba necesario aprender estos estilos “clásicos”, pero sentía que era un error tener que adaptarse a ellos.

Resultaba mucho más liberador adaptar el estilo a sus propias necesidades e inquietudes personales. ¿Por qué no aprender algo de boxeo, esgrima, Wing-Tsun, Judo, y mezclarlo todo en un estilo personal que se adapte a lo más nos conviene? Eso fue lo que hizo y el resultado se llamó Jeet Kune Do (JKD).

Lógicamente, el JKD de Bruce Lee no debería verse como un conjunto cerrado de técnicas, sino como “la forma que encontró Bruce Lee de expresarse marcialmente”. Desde ese punto de vista, su JKD deberá ser necesariamente diferente del mío. Pero ambos deberían coincidir en el mismo espíritu liberador, la misma vocación de romper con las formas clásicas y los estilos rígidos para configurarnos libremente un estilo que sea fiel reflejo de nosotros mismos.

Vaciar la taza

Podría agarrar el comienzo del artículo y hacerlo mío para intentar explicar qué es Rol & Punto (R&P), pues siento que la influencia que Bruce Lee ha tenido en mi juventud es demasiado grande como para negar que buena parte de mis ideas provengan de su semilla.

Yo soy el primero en admitir que cualquier intento de cristalizar el Jeet Kune Do R&P en un artículo escrito no es tarea fácil. No he escrito hasta ahora personalmente un artículo sobre el Jeet Kune Do R&P. De hecho, es difícil explicar lo que es el Jeet Kune Do R&P, aunque puede ser más fácil de explicar lo que no es.

El Jeet Kune Do no era un arte marcial, al menos no lo era en el mismo sentido que sí lo son el Judo, el Aikido o el Kárate. La propia idea de “estilo” o “sistema de combate” implica un modelo rígido que debe imitarse para avanzar en su conocimiento. Estoy seguro de que Bruce Lee prefería referirse al JKD como una forma de expresión personal. Y si piensas que “el arte es una forma de expresión personal”, entonces seguro que Bruce te respondería que ok, vale, el JKD es un arte. Pero no cualquiera: era “su” arte. Único, personal e inimitable.

Rol & Punto (R&P) es el corolario de mis experiencias personales unido a la voluntad de cristalizarlas todas en un método claro con el que experimentar las partidas de rol de una manera diferente, adaptada a la falta de tiempo y atención que nos afecta a muchos de nosotros.

Tras pasar buena parte de la vida jugando al rol, acumulando sesiones y sesiones como jugador y director, probando sistemas diferentes, llenando estanterías con manuales, viendo a otros jugar y leyendo artículos interesantes sobre la metafísica del rol y otras pajas mentales, uno se pregunta… ¿y para qué? ¿Qué uso se le podría dar a todo ese vasto cúmulo de experiencias y conocimientos? Pues ponerlo en práctica de la manera más eficiente generando sesiones de juego que te aporten la máxima diversión con la menor inversión de tiempo posible.

Más que un sistema, R&P es una actitud. Una forma de encontrar la osadía suficiente como para jugar una partida de rol preocupándote más de la experiencia que de las reglas y los cálculos. Me recuerda, salvando las distancias, a las reflexiones que Bruce Lee volcaba en su artículo sobre la necesidad de vaciar la taza después de haberla llenado: primero se debe aprender la forma tradicional y luego ir depurándola hasta adaptarla a tu forma de expresión personal.

Para alcanzar este estado final adaptado a nuestros propios gustos personales, es necesario previamente haber aprendido otros sistemas, dotarnos de múltiples herramientas, y luego ir filtrando (vaciando la taza) hasta conseguir esa nueva forma que mejor nos representa.

Del mismo modo que nadie podría buscar “su JKD” sin haber aprendido antes al menos algún arte marcial clásico, sería una locura comenzar a jugar al rol siguiendo los principios de R&P. Estos principios son un destilado de mi propia forma de concebir los juegos de rol, después de haber jugado a muchos de ellos y haber vivido su evolución desde los años 80 hasta la actualidad. Sólo cuando uno tiene la cabeza configurada con varios sistemas y acumula muchas partidas, puede empezar a disfrutar de la sensación de “configurarse la partida a su gusto”, eliminar todo lo innecesario y quedarse con lo que nos funciona de verdad.

El problema de todo esto es que, una vez que está llena, cuesta vaciar la taza. Tras muchos años con dados de todos los tipos y colores, tablas, habilidades, mecánicas, tiradas para veinte cosas diferentes, resulta muy duro creer que uno puede simplemente librarse de todo eso. Es un cambio de paradigma que choca frontalmente con una forma de jugar al rol que no ha cambiado, para muchos de nosotros, en varias décadas.

Pero se puede. Y precisamente R&P representa esa actitud liberalizadora.

El dedo que apunta a la Luna

Cuando termino de jugar una partida de R&P (o de su precedente inmediato, Rol Sin Límites), suelo preguntar a los jugadores qué les ha parecido el sistema. Algunos me dicen que el sistema era tan inexistente que casi no lo notaron. Eso, que parecería algo malo, me lo tomo como el mejor cumplido.

Cuando se busca un sistema minimalista que libere al jugador de cálculos complejos para permitirle centrarse en su personaje, entiendo que un sistema ausente sea un punto positivo. Y si alguien tiene una crítica a alguna mecánica concreta (o la falta de ellas), debo entender que eso refleja su forma de entender R&P, lo cuál es perfectamente válido (de hecho, me puede servir para aprender y aplicarlo).

Con la misma humildad con la que Bruce Lee incorporaba técnicas nuevas de estilos diferentes a su caja de herramientas, a la par que descartaba otras (según le fueran funcionando o no), así he de tomarme las críticas a mi forma de jugar: como una crítica al resultado de aplicar R&P y no a la actitud liberadora que éste representa.

Entonces, ¿es R&P un sistema de rol? ¿Tiene mecánicas “fijas”? ¿Es un método para jugar al rol? ¿Un enfoque? Sea lo que sea, el nombre es lo de menos. Ya lo decía Bruce Lee en su artículo…

Recuerde también que Jeet Kune Do no es más que un término, una etiqueta para ser utilizado como una barca que le lleva a uno a través; una vez realizado el viaje, la barca no debe ser cargada a la espalda.

Estos son algunos párrafos, a lo sumo, “un dedo señalando a la luna.”

Por favor, no tome el dedo de la mano por la luna y no fije su mirada tan intensamente en el dedo de la mano porque perderá todos los hermosos paisajes de los cielos.

Después de todo, la utilidad del dedo está en señalar fuera de sí mismo…

Bruce LEE
LiberaTE YOURSELF FROM CLASSICAL KARATE, 1971

CONCLUSIÓN

Esta entrada ha sido un intento (seguramente no fructífero) de definir R&P. Y como se reconocía al inicio, la tarea no es fácil. De hecho, es más fácil definir lo que no es: no es un juego de rol ni un sistema de reglas, sino una filosofía que motive a quedarnos con las mecánicas y reglas que nos sean indispensables para garantizar diversión en nuestra mesa de juego.

Y por si quedaran dudas, sigo disfrutando a día de hoy de los juegos clásicos como el primer día (recientemente hemos empezado a jugar a la célebre “Tumba de los Horrores” de Gary Gygax, por ejemplo), pero eso no impide que busque mi propio camino para encontrar las experiencias que más me hacen disfrutar.

Por eso, haciendo mío de nuevo el texto de Bruce Lee…

Espero que mis camaradas en las artes marciales roleros vayan a leer los siguientes párrafos con una mente abierta dejando todas las cargas de opiniones preconcebidas y conclusiones detrás. Este acto, por cierto, tiene en sí el poder liberador. Después de todo, la utilidad de la taza está en su vacuidad.

Toda la vida me ha recordado mi hermano Emilio que “a nosotros nunca nos hicieron falta los dados para jugar al rol”.

Y qué razón tenía…

Deseo de todo corazón que este dedo que es R&P apunte en la dirección correcta y os lleve a proporcionaros horas de disfrute y emoción en torno a una mesa de juego con vuestros amigos.

PD: Hoy, en el día en el que cumplo 45 años, celebro mi aniversario con la intención de dirigir “Rincón”, la clásica campaña de Aquelarre que Ricard Ibáñez publicara hace ya 30 años… ¡Feliz rol a todos!


Si te gusta, comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *