La esencia de R&P es librarnos de aprender, explicar y aplicar reglamentos engorrosos, apostando por un sistema agnóstico que permita jugar partidas en cualquier ambientación. Entonces… ¿hace falta comprar manuales?
Respuesta corta: sí, muchos.
Respuesta larga: sigue leyendo.
Una pregunta lícita pero incorrecta
¿Por qué compras juegos de rol a los que no piensas jugar?
Preguntas como ésta se repiten a mi alrededor cada vez que salgo de una tienda con un nuevo manual bajo el brazo (lo que hago siempre que visito Córdoba y paso por Crash!).
Comprendo la pregunta y entiendo a los que me la hacen.
¿No se supone que ya sólo juegas a R&P? ¿Acaso piensas dirigir una partida de Dishonored o El Anillo Único? Las preguntas se pueden multiplicar hasta el infinito, pero todas apuntan a la misma dirección equivocada, y ello porque uno nunca debería dejar de jugar al rol (sea cual sea el sistema de reglas) y buscar inspiración en cualquier parte.
Ganar experiencia a base de jugar
Al jugar a D&D los personajes van ganando puntos de experiencia y pasando de nivel. Pero nosotros, los Directores de Juego y jugadores, usemos el sistema que sea, también vamos ganando experiencia jugando. Con cada partida aprendemos nuevas herramientas, nuevos trucos, nuevas soluciones a problemas que se repiten con frecuencia, y es de esperar que con el tiempo lleguemos a ser mejores jugadores.
Toda esa experiencia acumulada es necesaria para poder “librarnos” de ella posteriormente, eliminando lo que no sirva y manteniendo la esencia de aquello que mejor resuene con nuestro estilo de juego. Recuerda que para poder vaciar la taza es necesario haberla llenado antes…
La idea de buscar un sistema minimalista comenzó hace más de dos años con un proyecto llamado “Rol Sin Límites” (verdadero predecesor del actual R&P). Desde ese momento, sin embargo, no he dejado de jugar partidas utilizando tanto sistemas clásicos como otros más modernos (y algunos tan recientes que tuve el honor de testear antes de su publicación, como es el caso de Después de Z, el Juego de Rol), por ejemplo Ratas en las Paredes, Shadowdark, La Llamada de Cthulhu, Las Fauces del Dragón, Starforged, Blades in the Dark, Trophy Dark, Trophy Gold, Mothership…
Todas las sesiones jugadas con estos sistemas me han aportado, además de diversión y buenos momentos, buenas dosis de “experiencia rolera” necesaria para que mis sesiones de R&P sean cada vez mejores.
Así que sí: no dejéis nunca de jugar a rol, sea con el sistema que sea.
Buscando la inspiración
Una de las ventajas de R&P es no poseer una ambientación concreta ni un sistema de reglas obligatorio que haya que aprender. Eso nos da una libertad creativa que debemos aprovechar como directores de juego a la hora de plantear una partida a nuestros jugadores.
Podemos jugar una partida ambientada en la época romana, ya sea una trama política en el senado de la capital del Imperio o una escaramuza para intentar revertir el desastre de Varo en la Batalla del bosque de Teotoburgo. O una partida tipo Expediente X, donde una pareja resuelve casos sobrenaturales. ¿Te gustan los piratas? Prueba a crear una partida con un tono fantástico como Piratas del Caribe o más alocado y humorístico como el juego de ordenador The Secret of Monkey Island.
Es probable que necesites encontrar inspiración fuera de ti, ya sea en una novela que te apasione o en un periodo histórico que a tus jugadores les gustaría explorar. Cualquier idea, película, serie de televisión, novela, relato, cómic o videojuego puede ser el detonante para poner en marcha tu cerebro creativo.
Si puedes imaginarlo,
R&P
podéis jugarlo
Y, como no podía ser de otro modo, los juegos de rol son sin duda la mejor inspiración para crear nuestras partidas de R&P.
Hay juegos que tienen muchas reglas y poco trasfondo (lo que los modernos llaman “lore”), mientras que otros contienen pocas reglas y un apartado de ambientación muy detallado. Sea como fuere, casi cualquier manual contendrá elementos que pueden servirte para incluir en tu partida (mecánicas, bestiario, conjuros…) o ambientaciones interesantes en las que jugarla.
Si quiero jugar una partida de mazmorreo, ¿por qué ignorar los monstruos, hechizos y objetos mágicos de juegos como D&D? Si me interesa crear una partida de investigación sobrenatural, ¿cómo ignorar los primigenios y grimorios prohibidos de La Llamada de Cthulhu? Si apostamos por una sesión futurista , ¿quién no leería Cyberpunk en busca de información sobre ciberimplantes y corporaciones poderosas?
Conclusión
Compra un nuevo juego de rol porque quieres jugarlo, porque quieres estudiar su sistema de reglas y ver si puedes aplicar alguna mecánica interesante…

… porque las ilustraciones son evocadoras, porque su mundo te atrae y quieres profundizar en él para ambientar tus partidas…

…porque quieres apoyar este hobby y al creador del juego…

… pero nunca dejes de jugar y soñar.

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