Seguimos poniendo a prueba R&P en la segunda y última sesión de la aventura “La Reina de la Noche“. Siguiendo el estilo de la entrada que ya dedicamos a la primera sesión, analizaremos los mejores momentos, los resultados obtenidos en las tiradas y las decisiones tomadas en consecuencia.
** Alerta spoiler ***
Leer este análisis podría arruinar tu experiencia de juego. Si tienes pensado que tu DJ te dirija esta aventura, será mejor que dejes de leer ahora mismo. Pero no hagas un drama: ¡tienes muchas otras entradas interesantes en este blog!
Para chulo tú, chulo yo…
Uno de los encuentros “aleatorios” previstos en el módulo es una emboscada en el zoco Jan el-Jalili. Cuando los personajes acudan al Café de Fishawi se verán rodeados por “Los Escorpiones del Nilo”, la conocida banda de Youssef “El Escorpión” Mahmud.
El objetivo de la escena era empezar la sesión con un poco de ritmo y generar algo de interés en las relaciones “desconocidas” de algunos personajes. En este caso, se trataba de revelar que Jonathan debía mucho dinero a un mafioso, ocasión perfecta para añadir un antagonista a la ficción y ver qué podría salir de ahí.
No me cuesta admitir que mi intención como Director de Juego (DJ) era que, tras una breve discusión sobre la necesidad de saldar la deuda en ese momento, la cosa acabara en un combate. Nada serio: dos o tres palos, cubos de basura rodando y quizás algún disparo aislado antes de que todos se disolvieran por las tortuosas calles del zoco. Así vamos mermando a los personajes y ellos se sienten vulnerables. Por otro lado, aprovecharía la ocasión para probar un combate “masivo” que debería ser gestionado siguiendo los principios de R&P: rápido, simple y narrativo.
Y aquí es cuando la importancia del azar se pone de manifiesto en su máxima expresión: una tirada arruina toda mi preparación y me obliga a tomar otros derroteros.
Tras una conversación divertida y muchas amenazas de Youseff y sus chicos, el personaje bravucón del grupo (Rick) decide tomar el toro por los cuernos y solventar el tema de la deuda. El jugador que lleva a Rick me dice que quiere coger a Youseff de la camisa con una mano, levantar el puño cerrado con la otra y exigirle que se pierda de vista ahora mismo “si no quiere comerse sus propios dientes”.
Muy diplomático el chaval.
Me queda claro que pretende amenazar a Youseff, lo cual (a nadie se le escapa) va a requerir una Tirada de Riesgo. Teniendo en cuenta que Youseff está en su territorio y que él mismo está amenazando a los personajes, a los que ha rodeado con sus hombres, entiendo que Rick tiene todo en su contra. Por otro lado, Rick es un personaje fuerte que cuenta con habilidades y trasfondo como para dar crédito a su amenaza y al puñetazo con el que espera cumplirla. Además, ha sido capaz de percibir que la mayoría de los hombres de Youseff esconden la mano en el bolsillo o el chaleco para aparentar estar armados, pero le parece que ninguno (o casi ninguno) lleva una pistola en realidad.
Una tirada con -1 me parece acertado en esa circunstancias. Normalmente no permitiría tirada alguna, o pondría un excepcional modificador de -2, pero considero que hay una pequeña posibilidad de la cosa funcione. Y tanto que lo hizo: el dado vuela y sale un 6, lo que supone un resultado final de 5, que es un éxito limpio y sin consecuencias negativas.
Así que lo que debió haberse convertido en una escena de tensión y un combate rápido con el que medir el lomo de nuestros personajes, acabó con un mafioso humillado delante de sus esbirros, zarandeado como si fuera un pelele y escapando como un perro con el rabo entre las piernas.
¿Volverá para vengarse? No me cabe duda. Pero por el momento Nick resolvió la situación de una manera brillante (e imprudente), lo que demuestra lo bien que el jugador que llevaba al personaje “comprendió lo que éste le pedía hacer” y decidió asumir el riesgo.
Una improvisada persecución
El mal sabor de boca me lo pude quitar cuando más adelante los personajes se hicieron con un coche para acudir a la mansión del Barón Von Richter lo más rápido posible. Fue Samir quien les dejó el coche con el ruego de que no le hicieran el más mínimo rasguño… ¿qué mejor ocasión para que un grupo de sectarios armados les interceptara en moto para hacerse con el quinto vaso canopo?
La situación: un coche descapotable de los años 30. Dentro van Rick, Evelyn y, para desgracia de todos, Jonathan conduciendo. Hubiera sido mejor idea si Rick hubiera estado sentado a los mandos del vehículo, pues posee una habilidad idónea para lo que se les venía encima, pero así lo decidieron. Y la verdad es que quedó muy gracioso…
En una calle solitaria se les acercan 4 sectarios en 3 motos y les piden “amablemente” que frenen. Por supuesto no lo hacen, y entonces un sectario que iba de pasajero en una moto saca una metralleta y se dispone a dejar el coche (y a los que viajan en él) como un colador.
Jonathan intenta una maniobra evasiva para evitar los disparos, Rick saca su pistola y apunta al sectario armado mientras que Evelyn coge un pequeño extintor que está bajo el asiento trasero y lo usa contra uno de los motoristas que les siguen por detrás.
En una circunstancia normal podría haber considerado que Rick es un buen tirador, pero va montado en un vehículo “muy mal conducido” por Jonathan, lo que dificulta mucho apuntar a objetivos en movimiento. Por otro lado, la idea de Evelyn es buena, pero el tiempo para coger el extintor y usarlo no le permite ninguna ventaja directa. Así que, en general, considero que deben hacer una Tirada de Riesgo sin modificadores. A pelo.
El dado vuela y sacan un 2. Mala cosa: no tienen éxito y sufren consecuencias negativas.
Uno de los sectarios abre fuego con su metralleta y las balas comienzan a impactar contra el lateral del coche.
Jonathan, asustado, da un volantazo y mete el coche por la acera, provocando un choque contra una boca de riego que daña parte del vehículo.
Rick no consigue acertar a su objetivo y Evelyn, que ha usado el extintor creando una nube de humo blanco a su alrededor, se sorprende al comprobar que el sectario ha saltado de la moto y se ha colado en la parte trasera del vehículo cuchillo en mano.
En este caso, se podría decir que las consecuencias fueron para el vehículo (que sufrió daños por las balas y el choque), para Jonathan (que tuvo que hacer una Tirada de Recurso al recibir un balazo y perdió 1 punto de vida), y para Rick y Evelyn, que fallaron sus intentos de neutralizar a los sectarios y vieron su situación empeorar el tener que lidiar con un pasajero inesperado.
La acción sigue y los jugadores declaran lo que quieren hacer: Jonathan intentará golpear a las motos con el coche para tirarlas al suelo, mientras Rick y Evelyn golpean al sectario y lo lanzan por donde ha venido para que coma asfalto… de nuevo una Tirada de Riesgo natural, sin modificadores.
El dado vuela de nuevo y… vuelve a salir un 2. Menuda noche: el coche se estrella contra una farola y se frena en seco, provocando que Rick y Evelyn sufran daño (al no tener el cinturón de seguridad, a diferencia de Jonathan), y el sectario saliera despedido por encima del capó (porque estaba de pie encima del asiento peleando contra ellos).
La escena cambia y se vuelve bastante más dramática: el coche está roto, el piloto bastante herido y vulnerable, y Rick y Evelyn sentados detrás sin muchas más opciones que rezar. Las dos motos les adelantan, dan la vuelta y cargan contra ellos para rematarlos. El sectario que ha rodado se levanta algo atontado por el accidente y el que venía armado prepara su metralleta para “acabar el trabajo”.
En ese momento surge el plan perfecto. Rick le susurra a Jonathan que abra la guantera y coja las herramientas que hay dentro. Luego le dice que se las tire a los sectarios, que han bajado de las motos y se aproximan lentamente. A Evelyn le dice que coja las baratijas que tiene escondidas Samir en el coche (lámparas, jarrones…) y las lance igualmente hacia ellos.
El plan suena raro. Y lo es. Pero parece que funciona. Rick quiere que los sectarios se distraigan con esa lluvia de objetos peligrosos mientras que él apunta con la pistola y los mata uno a uno como patitos de feria. Aquí sí puede brillar la habilidad de Rick de buen tirador ya que el coche está detenido y los sectarios son blancos fáciles al venir andando despacio. Le permito una tirada con +1 y saca un 4 (5 en total), por lo que tienen éxito: dos sectarios caen fulminados y el último que seguía en la moto consigue huir con ella.
Esta escena duró casi 15 minutos, pues hubo discusión sobre distintos planes, mucha descripción de lo que ocurría y 3 tiradas en total para resolverse. Pero mereció mucho la pena. Si hubiera conducido Rick igual con la primera tirada se podría haber resuelto casi todo (dos volantazos bien dados y casi todos los sectarios cayendo como bolos en la bolera), pero ellos quisieron que Jonathan condujera, así que al final se quedaron heridos, con menos balas en la pistola y un coche roto.
No me des sustos, que no me gusta
Me saltaré la escena con los perros guardianes en los jardínes del Barón Von Richter (que tuvo su gracia, como cuando Jonathan usó el bolso de Evelyn para defenderse y se le escapó de las manos provocando que el vaso canopo se perdiera entre los arbustos…) para pasar directamente a una jumpscare bastante divertido.
Evelyn inspeccionaba en solitario el piso de arriba de la mansión. Como estaba oscuro (el ladrón que había entrado poco antes había cortado los fusibles), Evelyn encendió una lámpara de aceite y entró en el despacho del Barón Von Richter. Junto a la mesa con el telegrama había una figura humana tapada con una sábana blanca, como los típicos esqueletos que se usan en las clases de anatomía. La oscuridad era casi absoluta porque, además de no haber luz, al escuchar que subía alguien el ladrón había tapado las ventanas con las cortinas impidiendo que la luz de la luna iluminara la escena. Luego se había ocultado poniéndose la sábana por encima del cuerpo y quedándose inmóvil. Evelyn, asustada por esa figura incómoda en mitad de la habitación, se acercó lentamente y tiró de la sábana… lo que vio fue a una persona que abría los ojos y se disponía a agarrarla del cuello para estrangularla.
Pregunté a Evelyn por su reacción. Sabemos que no es especialmente ducha en los combates cuerpo a cuerpo, así que esperaba que gritara pidiendo ayuda, o que improvisara algo. Y bien que lo hizo: “Le estampo la lámpara de aceite en la cara”, dijo la jugadora que llevaba el personaje. Me parece bien, pensé. Normalmente te pondría un modificador de -1 (el personaje es notoriamente más débil que el enemigo y ha sido pillada por sorpresa), pero me pareció que utilizar la lámpara podía darle cierta ventaja, así que anule el -1 con un +1 por el objeto y todo quedó en una tirada natural de 1d6.
El dado voló y salió un 6. Tremendo golpe: la lámpara se rompió en pedazos clavando trozos de cristal en el rostro del ladrón, que huyó con la cara abrasada por el aceite caliente saltando por la ventana entre alaridos de dolor.
Lo más divertido de esta escena es que Evelyn actuó con decisión y no dudó en arriesgarse. Un 6 resolvió el encuentro de manera satisfactoria y automática, pero un 1 (y la probabilidad es la misma, un 16.6% aproximadamente) podía haber provocado que la lámpara cayera al suelo y empezara a arder el despacho (y luego la casa).
Me gusta sentir que un encuentro “aleatorio” y sin interés puede acabar teniendo un impacto potencial tan grande en una escena.
Yo también sé revivir momias…
Cerca de la escena final en el Museo, el grupo de personajes estaba escondido entre unas cajas y vitrinas con momias y sarcófagos. Junto a ellos estaba la momia de Hatshepsut y tres guardias de seguridad que, en realidad, trabajan para la secta de Nefru. Dos de ellos salen a buscarles creyendo que están en la puerta de entrada (donde el tercero les dijo que “esperaran hasta que viniera el Director del museo…”), así que quedaron a solas con un guardia de seguridad que, pistola en mano, protegía la tumba donde se llevaría a cabo el ritual.
¿Cómo librarse de ese guardia sin llamar la atención? Bueno, formas hay muchas, pero a Jonathan, que se había escondido dentro de un sarcófago junto a una momia, se le ocurrió salir con la momia y, colocándose detrás de ella, simular que se había levantado y cobrado vida.
El plan era arriesgado, pero muy divertido y apropiado para el tono de la aventura y su personaje, así que le dije: adelante. Al fin y al cabo los sectarios son muy supersticiosos, y con algo de suerte podría hacerles creer que no debería jugar con las cosas de los muertos.
Ver al jugador interpretando los movimientos y ruidos de la momia fue un verdadero espectáculo que no pudimos presenciar sin partirnos de risa. Y lo mejor fue cuando tiró el dado y sacó un 1: el guardia de seguridad se asustó tanto que disparó nada más escuchar el ruido y la bala atravesó la momia e impactó en el abdomen de Jonathan tirándolo al suelo con la momia encima. Suerte que Rick dio buena cuenta del guardia y le ayudó a levantarse, porque el resto de guardias acudieron rápido alertado por los disparos.
Menos puntería que con una escopeta de feria
Otro momento épico fue en mitad del ritual, cuando ya había elegido los símbolos mágicos que, realmente, podrían evitar que Hatshepsut se levantara como La Reina de la Noche. Todo marchaba relativamente bien hasta que empezó a marchar relativamente mal (sí, guiño a @teloresumo), porque cuando Nefru iba a clavar la daga ritual en la espalda de una Evelyn que ignoraba que su final estaba tan cerca, Rick disparó para evitarlo y sacó otro 1… consecuencia de este resultado tan nefasto: la bala se desvió y rompió el quinto vaso canopo que Evelyn llevaba entre las manos con los símbolos mágicos.
El ritual de contención del espíritu de Hatshepsut no pudo completarse y la momia acabó ocupando su lugar como monstruo final en lo que fue una batalla que, como batalla final fue ultraviolenta (y sí, puse la música “1,2, 3, ultraviolento” en segundo homenaje a @teloresumo).
Hubos otros momentos destacables, pero me basta con citar estos para demostrar que con apenas unas tiradas simples y mucha interpretación pudimos recrear a la perfección lo que bien podría haber sido una secuela de La Momia de Stephen Sommers.
De hecho, mucho mejor que algunas de las secuelas reales…

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